"Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más".

Antonio Machado

21.12.10

El miedo que no se va

Que susto me diste. Sentí que el corazón se me paraba de golpe. Que el aire estaba más frío de lo normal. Que las manos me temblaban y mi cerebro no carburaba bien.

Todavía no estoy bien. Tengo miedo de haber estado tan cerca de haberte perdido para siempre. Eres todo para mí, la única persona en esta vida que jamás me va a fallar. Y sin embargo, ayer me di cuenta de que no vas a estar aquí para siempre. Va a llegar un día en que yo coja el teléfono para llamarte y tu no vas a contestar. En que tu voz no va a ser más que un recuerdo, tus abrazos una memoria y tus consejos un algo lejano, perteneciente a días que ya fueron y no serán más.

Eres finita. Y ayer se me hizo aún más realista este concepto. Es tan delgada la línea entre la vida y la muerte que a veces se me hace invisible. A veces la ignoro, supongo que no de forma inconsciente, sino al contrario. Quiero ignorarla porque no puedo tolerar la idea de que cada día que pasa, tú estás envejeciendo.

Me veo en ti un poquito día a día. Somos iguales. La terquedad, el mal carácter, la inteligencia de mente y la estupidez de corazón. Me enseñaste a amar los boleros, a adoptar perros, a apreciar un libro, a ver el tenis de forma religiosa, a darle ayuda al que lo necesita y a nunca pero nunca darme por vencida, aunque esa sea la salida fácil. Me has sabido apoyar aunque no me entiendes del todo. Le dices que sí a todo aquello que me haga feliz, aunque a ti te deje confundida. Que si la literatura es una pérdida de tiempo, que si periodismo no paga bien, que si el novio no es lo que tu te mereces. Que si esa ropa es muy oscura, ponte algo más colorido, que si el fleco te tapa los ojos, que si no caminas derecha se te va a hacer más barriga. Todas esas inconformidades se esfumaban en el segundo en el que yo sacaba una sonrisa.

Eres la mejor persona que he conocido, además de mi abuelo. Tienes el corazón más enrome del mundo. Eres bondad en cuerpo y alma. A veces eres terrible. Dios mío, que peleas nos aventábamos hace unos años, causadas porque las dos tenemos que tener la razón siempre. Eres fuerte. Más fuerte de lo que yo voy a ser en mi vida. Y te admiro cada día más. Entre más te veo, te idealizo menos, pero te admiro más. Estoy consciente de tus fallas y las mías, pero he aprendido a verte más allá de todo.

Te amo ma. Quédate otro ratito conmigo, que si te pierdo en serio se me pierde el rumbo.

10.12.10

What gossip means to me

Los americanos son buenísimos para el small talk, pero nada más. Les encanta el chit-chat, el gossip, el murmullo, pero cuando se trata de entablar relaciones más duraderas o hablar de cosas más profundas… pues digamos que no tanto.

¿A qué quiero llegar con esto? A varias chicas de mi dormitorio las conozco de vista, o crucé dos que tres palabras los primeros días, pero solo eran eso: simples palabras. Que si me está gustando EU, que si tengo novio, que si la comida, el frío, que si México es un desierto… cosas bastante superficiales, la verdad. Pero ayer me pasó algo chistoso que me hizo rectificar mi idea.

Hay una chica que es bastante ruidosa, y casi todos saben quien es. Para fines prácticos, llamémosle Juanita. Ayer me encontré a Juanita en la cafetería, mientras tomaba mi rutinario desayuno de melón con yogurt y granola. Cabe mencionar que las únicas veces que he hablado con Juanita fue porque ella me comentó que también estaba en una long-distance relationship con su güey. Juanita se acercó a mí solo para contarme que dos chicas del dorm tuvieron problemas. La roomate de una acuso a la otra de hacer una fiesta en el cuarto (con alcohol, obviamente) y se está armando el despapaye. 

Yo escuché atentamente la crónica de Juanita, junto con sus comentarios de "Que perra es, no crees?" o "Yo creo que nadie debería de hablarle por habernos acusado". Mientras Juanita seguía contando, yo pensé "Esta mujer jamás me ha hablado de nada en el elevador, o en el laundry room, o en el pasillo, para fines prácticos!". Mi "bonding" con ella se dio exclusivamente porque había un chisme en el dormitorio del que me tenía que enterar para que todos odiaran y "bullearan" a la "chismosa" que los acusó a todos.

A mí estos chismes ni me van ni me vienen. Tengo ese cromosoma XX que me hace leer People Magazing y Vanidades, pero nada más. No soy partícipe de suficientes actividades grupales del dorm como para que me importe. Puedo quejarme con ellas de las clases, de clima, hablar de como se tardan las secadoras o de si fui de shopping el domingo. Pero nada más. Tratar de hablarles de algo sustancioso es como darte de topes contra la pared. Una de dos, o no lo entienden o no les importa. Y no se a cual de las dos le voy, la verdad.

9.12.10

Chronicles of the Cornfield (part 1)

Mucha gente me ha dicho que debería empezar un blog. Mi mejor amiga, mi ex-maestra de literatura, mi papá y un chico random que conocí en starbucks. Todos dicen que sería genial que contara mis "aventuras" por el Midwest de Estados Unidos. Y sin embargo, creo que muchas aventuras realmente no he tenido. Esto dista de ser Oz y yo de Dorothy no tengo nada. Me falta mucho camino por recorrer y muchísimo valor para seguir adelante. Y a pesar de esto, la idea tiene algo interesantón en sí. Observar lo que tengo a mi alrededor y escribir lo que pienso no cuesta tanto (al menos eso creo), así que bien puedo empezar con algo.

Llevo tres meses viviendo en el pueblo (sí, es un pueblo, no una ciudad, por más que los autóctonos de aquí digan lo contrario) de Bloomington, Indiana, mientras estudio en Indiana University la licenciatura en periodismo. Puedo presumir que es la cuarta mejor facultad de periodismo del país, y en verdad las clases valen toda la pena del mundo. Desde el primer día te dan poco a poco unas probaditas de lo que sería el periodismo en la vida real y la verdad me gusta mucho. 

A pesar de esto, tengo un conflicto con Bloomington. Este conflicto es grande y no muchos lo entienden. No es sólo el tamaño del pueblo, el hecho de que si no tienes carro no te puedes mover a ningún lado o la lejanía de una verdadera ciudad. En sí, creo que tengo un conflicto con el Midwest estadounidense.

Debo explicarme un poco antes. Estados Unidos se divide en cuatro regiones geográficas: South, Pacific, Northeast y Midwest. Si, Indiana está en el midwest, que es básicamente (y con todo el respeto del mundo) el granero de EU. De aquí se saca toditito el maíz que se usa aquí y hasta en México. Son estados muy útiles, eso que ni que. Pero en lo que se refiere a lo que estaba buscando, pues digamos que no me sirven mucho.

Haciendo varias generalizaciones (porque no puedo hablar por las aproximadamente 60 mil personas que viven en Bloomington), la gente es bastante cerrada. No los culpo por eso, cada región del mundo tiene sus propias idiosincracias y no soy nadie para criticarlos o decirles que cambien. Simplemente eso no va conmigo ni con lo que pienso. Desde sus políticas (con excepción de las elecciones del 2008, Indiana ha sido siempre un estado rojo, léase republicano), hasta su elección de comida (por más restaurantes internacionales que hay en Bloomington, siempre son Burguer King y Subway los lugares atascados), la vida aquí es muy diferente a lo que yo conocía.

Ya estaré poniendo más cosas de B-Town (el apodo rudo del lugar), que por más chiquito que este, siempre hay algo que contar.

8.12.10

Clavado

Llevo días (y en serio han sido días) intentando escribir una entrada apropiada para "inagurar" un blog. Y ahí es donde me he dado cuenta que la estoy regando. De nuevo me estoy preocupando muchísimo por lo que otros vayan a pensar, si lo que escribo está padre, si se entiende, si les gusta…. Y ya decidí que al carajo con todo. Quiero escribir. Eso es todo. Es tan simple como dos palabras. Quiero vivir de esto, y hacerlo me genera muchísima felicidad.

Así que adelante, me voy a aventar al mundo del ciberespacio. Estoy dando un clavado que me cuesta, pero es algo que quiero hacer nonetheless.

A los que me conocen, pues no se sorprenderán mucho (o tal vez si, y eso es aún más emocionante), y a los que no… enjoy!