"Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más".

Antonio Machado

9.4.11

N

Odio las matemáticas.

Mucho.

Los números y yo somos como agua y aceite desde que tengo memoria (excepto tal vez en kinder… creo que contar cuadritos y figuritas todavía no era tortuoso para mí). No sé cual fue el momento exacto en que regresé de la escuela y dije "Al carajo con esto, odio odio odio las matemáticas" porque llevo tanto tiempo sintiéndome así que mi recuerdo de ese instante esta fuzzy.

Hay muchas teorías de porque detesto las mates:

1. Nunca he tenido un buen maestro de matemáticas.
No sé que tan cierto puede ser, ya que he tenido de verdad una cantidad bestial de profes de mate, todos con métodos e ideas distintas. Y nunca me pasó con otras materias. Toda mi secundaria tuve maestros terribles (TE-RRI-BLES, en serio no exagero) de literatura, y eso no impidió que fuera mi materia favorita por mucho tiempo. En prepa, tuve 2 semestres a Paty como maestra de historia y eso no quitó mi interés por la materia (tal vez mi entusiasmo por ir a clase si… pero era Paty). El punto de todo esto es que no creo que sean los maestros la causa de mi aberración a los números, pero aún así es una teoría algo factible.

2. No le invierto sufuciente tiempo / No pido ayuda / Soy una huevona
Falso y cierto. Si le he llegado a invertir mucho tiempo a las tareas (en especial ahorita en la universidad), si he ido a asesorías, grupos de estudio y con profesores particulares y si, soy una huevona, pero de verdad me he llegado a esforzar en ello. Hubo veces en prepa que de verdad salía de clase semi-llorando porque me sentía idiota por no entender lo que los demás si, y por más asesorías que tomara con el buen polaco, de verdad todo era igual o peor.

3. Simple y sencillamente no se me da ni se me dará nunca.
Probablemente la mejor opción, a pesar de que no tiene causa aparente. Hay cosas para los que somos buenas y otras para lo que no. Tengo buena memoria pero no sirvo para jugar volleyball, por ejemplo (o cualquier deporte, en caso de que a alguien le interese). Matemáticas es probablemente una materia con la que voy a seguir luchando el resto de mi vida, simplemente porque no soy buena en eso.

A pesar de todo esto, a los números y a mi nos queda un largo camino por recorrer. Al mal tiempo, buena cara. Llegara pronto el día en que nos digamos adiós.

1 comentario:

  1. Ehhhh.... y dónde quedó la "N"?? jajajajaja xD amor total a la entrada, siento exactamente lo mismo, aunque me pasa a veces lo contrario: que los maestros crean que los alumnos son tontos y expliquen tan sencillo que da hueva... ni hablar con las mates

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