Odio las matemáticas.
Mucho.
Los números y yo somos como agua y aceite desde que tengo memoria (excepto tal vez en kinder… creo que contar cuadritos y figuritas todavía no era tortuoso para mí). No sé cual fue el momento exacto en que regresé de la escuela y dije "Al carajo con esto, odio odio odio las matemáticas" porque llevo tanto tiempo sintiéndome así que mi recuerdo de ese instante esta fuzzy.
Hay muchas teorías de porque detesto las mates:
1. Nunca he tenido un buen maestro de matemáticas.
No sé que tan cierto puede ser, ya que he tenido de verdad una cantidad bestial de profes de mate, todos con métodos e ideas distintas. Y nunca me pasó con otras materias. Toda mi secundaria tuve maestros terribles (TE-RRI-BLES, en serio no exagero) de literatura, y eso no impidió que fuera mi materia favorita por mucho tiempo. En prepa, tuve 2 semestres a Paty como maestra de historia y eso no quitó mi interés por la materia (tal vez mi entusiasmo por ir a clase si… pero era Paty). El punto de todo esto es que no creo que sean los maestros la causa de mi aberración a los números, pero aún así es una teoría algo factible.
2. No le invierto sufuciente tiempo / No pido ayuda / Soy una huevona
Falso y cierto. Si le he llegado a invertir mucho tiempo a las tareas (en especial ahorita en la universidad), si he ido a asesorías, grupos de estudio y con profesores particulares y si, soy una huevona, pero de verdad me he llegado a esforzar en ello. Hubo veces en prepa que de verdad salía de clase semi-llorando porque me sentía idiota por no entender lo que los demás si, y por más asesorías que tomara con el buen polaco, de verdad todo era igual o peor.
3. Simple y sencillamente no se me da ni se me dará nunca.
Probablemente la mejor opción, a pesar de que no tiene causa aparente. Hay cosas para los que somos buenas y otras para lo que no. Tengo buena memoria pero no sirvo para jugar volleyball, por ejemplo (o cualquier deporte, en caso de que a alguien le interese). Matemáticas es probablemente una materia con la que voy a seguir luchando el resto de mi vida, simplemente porque no soy buena en eso.
A pesar de todo esto, a los números y a mi nos queda un largo camino por recorrer. Al mal tiempo, buena cara. Llegara pronto el día en que nos digamos adiós.
"Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más".
Antonio Machado
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más".
Antonio Machado
9.4.11
7.4.11
M
Todos los que me conocen bien saben que tengo una obsesión medio intensa con la mitología griega (misma que me llevó a muchas discusiones con mi ex-profesora de literatura en segundo semestre). La forma en la que empezó este gusto por los griegos no fue nada meramente profundo ni life changing. De hecho, fue gracias a Disney (risas aquí, porfavor). Vi la película de Hércules y me encantó (hasta el día de hoy sigue estando en mi top 5 de películas animadas infantiles favoritas), y fue ahí donde me entró el gusanito de la curiosidad. Quienes eran Zeus y Hera, si Filoctetes esto o Hades aquello. En serio los personajes maracaron mucho mi niñez y el inicio de este interés que hasta el día de hoy se mantiene firme.
¿Qué me gusta tanto de los griegos y su mitología? Buena pregunta. Me encantan las explicaciones medio fumadas y poéticas que le dan a varios fenómenos naturales que nosotros vemos como cosas muy banales o sin chiste (como surgieron el girasol, el eco, los arcoiris o las estaciones), y también como sus dioses son lo más humano y maravilloso de este mundo. Tienen miles de fallas, se dejan llevar por sus instintos, por sus deseos y la riegan constantemente. Me encanta como en catecismo te enseñan (al menos a mí) una y otra vez como Dios creó al hombre a su imagen y semejanza y en los griegos es exactamente el opuesto: ellos crearon a sus dioses a la imagen precisa de los humanos.
Los griegos fueron una civilización con creencias muy pasionales acerca de la vida y la muerte. La forma en la que presentan el "afterlife" siempre me ha fascinado. La idea de que te entierran con una moneda debajo de la lengua para que le pagues a Caronte, el barquero, o que exista un perro de tres cabezas cuidando la entrada, y que tu alma sea juzgada para ser mandada al lugar de los castigos, los campos gamonales o el Elíseo es impactante. Me emociona poder ver todo lo que creían, todo lo que sabían desde hace millones de años, y lo mucho que las siguientes civilizaciones se basaron en ellos.
He sido muy afortunada en la vida, y he tenido la oportunidad de conocer landmarks históricos y lugares increíbles. Sin embargo, sé que ir a Grecia va a ser un breakthrough en mi vida. No dudo que cuando vea el Partnenón por primera vez, se me va a salir una lagrimita de emoción por todo lo que representa para mí.
¿Qué me gusta tanto de los griegos y su mitología? Buena pregunta. Me encantan las explicaciones medio fumadas y poéticas que le dan a varios fenómenos naturales que nosotros vemos como cosas muy banales o sin chiste (como surgieron el girasol, el eco, los arcoiris o las estaciones), y también como sus dioses son lo más humano y maravilloso de este mundo. Tienen miles de fallas, se dejan llevar por sus instintos, por sus deseos y la riegan constantemente. Me encanta como en catecismo te enseñan (al menos a mí) una y otra vez como Dios creó al hombre a su imagen y semejanza y en los griegos es exactamente el opuesto: ellos crearon a sus dioses a la imagen precisa de los humanos.
Los griegos fueron una civilización con creencias muy pasionales acerca de la vida y la muerte. La forma en la que presentan el "afterlife" siempre me ha fascinado. La idea de que te entierran con una moneda debajo de la lengua para que le pagues a Caronte, el barquero, o que exista un perro de tres cabezas cuidando la entrada, y que tu alma sea juzgada para ser mandada al lugar de los castigos, los campos gamonales o el Elíseo es impactante. Me emociona poder ver todo lo que creían, todo lo que sabían desde hace millones de años, y lo mucho que las siguientes civilizaciones se basaron en ellos.
He sido muy afortunada en la vida, y he tenido la oportunidad de conocer landmarks históricos y lugares increíbles. Sin embargo, sé que ir a Grecia va a ser un breakthrough en mi vida. No dudo que cuando vea el Partnenón por primera vez, se me va a salir una lagrimita de emoción por todo lo que representa para mí.
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